San Francisco, California, 13.ene.05
El
"show" sin embargo resulta esencial para entender la evolución de
Apple, la cual se puede resumir con la fórmula: "Apple es de Venus,
Microsoft, Dell, HP, Sun, Linux y los demás son de Marte." No digo esto
por la manzana. Apple apuesta al placer y deja lo demás a sus competidores.
Apuesta al entretenimiento contra el trabajo, o para quienes trabajan con Macs,
al placer estético contra el tedio corporativo.
Casi todos
los nuevos productos presentados o anunciados apuntan en esta dirección.
Spotlight,
por ejemplo, es un elegante sistema de indexación del contenido del disco duro
de una computadora. Su integración al corazón del sistema operativo (en Tiger,
la próxima versión de Mac OS X) le confiere una potencia y facilidad de uso
impresionante. Funciona de maravilla para montar un álbum con las fotos
digitales de familia.
Las cifras
confirman la impresión. Para mostrar la buena salud de su empresa, el propio
Steve Jobs explicó que tres de los productos más vendidos por Amazon.com en la
categoría "electrónica de consumo" tenían el logo de la manzana.
De tal
manera que Apple, muchas veces definida como una compañía de software se está
transformando en una "compañía de diseño" de máquinas y programas.
El
legendario Doc Searls, editor de Linux Journal y "macófilo"
convencido me hizo notar que "hay muy pocas cosas para los
desarrolladores". Es cierto. En MacWorld, Apple ofrecía un pequeño espacio
para ellos, una fracción del espacio dedicado a Mac Mini o al iPod Shuffle.
Algunos
analistas estimaban un día antes de la presentación de Jobs que el futuro de
Apple dependía menos de una computadora barata que de una set-top box capaz de
satisfacer tanto a Hollywood como a Silicon Valley. Un aparato que trajera,
gracias a la digitalización, la mejor calidad visual imaginable al hogar.
Jobs no ha
presentado dicho aparato pero ya está listo todo lo necesario para que traerlo
valga la pena. Varias veces mencionó que 2005 sería "el año de la video de
alta definición". iLife e iMovie van en esa dirección. Solo faltan ahora
el aparato y el servicio que lo acompaña (de la misma manera que el iPod no
sería nada sin iTunes).
Incapaz hasta ahora de volver a ganar terreno
en el mercado de las computadoras personales, Steve Jobs, patrón tanto de Apple
como de Pixar, está creando nuevos espacios en el mundo del entretenimiento
hasta poder establecer un puente entre ambos. Nadie tiene mejores herramientas
para realizar esa unión anunciada. Apple, en el procesó, se está forjando una
nueva identidad… mestiza.

Gracias por el comentario
Posted by: | 2009.07.04 at 12:31