Pasa con
las conferencias lo mismo que con los seres humanos: su estilo los define tanto
como los temas que discuten o las posiciones que asumen. Así, la segunda Open
Source Business Conference (OSBC) que reúne financistas e informáticos para
discutir de los modelos económicos open source tuvo lugar en uno de los hoteles
más lujosos del centro comercial y financiero de San Francisco. Hablaron de
“lanzar negocios de un valor de miles de millones de dólares” y de las mejores
estrategias para lograrlo.
San Francisco, California, 10.abr.05
Los trajes
y corbatas eran más frecuentes que las camisetas, los jeans y las sandalias.
Los sponsors incluían a Sun, Oracle, Intel y Microsoft. El mismo título decía
mucho en la medida en la cual se optó por el término open source y no por free
software poco valorado por los financistas.
“Contamos
con 700 participantes incluyendo a 70 capitalistas de riesgo y cuarenta
compañías privadas” nos declaró Bryce Roberts uno de los fumadores de la
conferencia que tuvo lugar los días 5 y 6 de abril. “El resto son responsables
informáticos, vendedores de soluciones open source y abogados.”
Los
oradores hablaron de licencias de distribución, de propiedad intelectual y de
comunidades, lógicamente. El eje principal, sin embargo era “la estrategia de
empresa”. Vieron presentaciones de empresas que integran open source a su
modelo económico y discutieron de cómo mejor aprovecharla en su desarrollo.
El elemento
que más llama la atención, aun cuando no es necesariamente el más obvio, es que
ya nadie parece discutir el interés económico de open source. Ni Microsoft que
lo sigue combatiendo pero lo integra también.
En enero
pasado, Bill Gates tildaba los partidarios del software libre de “comunistas de
los tiempos modernos”. La semana pasada Jason Matusow, cuadro de su empresa,
declaró que la mayoría de los responsables de productos de Microsoft pueden ahora
adoptar mezclas de códigos propietario y libre. Su delicada presentación fue
comparada a la de un católico predicando en tierra protestante. Pero vino y fue
civilmente escuchado.
La
evolución con relación a la primera OSBC es notable. “La discusión del año
pasado era nebulosa” nos declaró Roberts. “Tratábamos de entender cuales eran
las oportunidades. Ahora las inversiones ya se han hecho y un buen número de
empresas ya llegaron o están a punto de llegar al mercado.”
Robert
Lefkowitz, uno de los oradores más destacados, nos declaró sentir cierta
“frustración” frente a las comunidades open source. “Discuten mucho de los
aspectos tecnológicos y legales e insuficientemente de las dimensiones
financieras allende reafirmar constantemente que ‘es bueno para los negocios’.
Por esto trato de desarrollar la reflexión en este campo, incluyendo en
términos de contabilidad.”
Lefkowitz
es vicepresidente de Optaros, una nueva sociedad que ofrece consultoría e
implementación de sistemas que “maximizan los beneficios del software open
source.”
Convencidos
de la validez económica de la propuesta, los participantes en OSBC discuten
ahora de la mejor manera de sacarle ganancias. Una de las soluciones más
populares entre tales hombres y mujeres de negocios para quienes la ideología
no es, oficialmente, bien vista es el enfoque pragmático que consiste en
integrar “ambas fuentes”.
Resulta,
sin embargo, más fácil abogarlo que implementarlo. Se debe en buena medida a
problemas técnicos de compatibilidad e interoperabilidad que se presentan entre
las varias versiones de los programas open source y los programas propietarios.
No
sorprende en tal contexto que una de las charlas que más llamó la atención
fuera la de Kim Polese, presidente de SpikeSource. Su empresa acaba de lanzar
al mercado una serie de procesos automatizados para detectar y componer tales
problemas.
A tono con
la conferencia, Polese se negó a encerrarse en consideraciones técnicas para
mejor insistir sobre las ventajas de la integración.
Una de las
más importantes es que, gracias a open source, el mercado de software ya no
está dominado por los vendedores que solo piensan en “atraer a los clientes a
su silo y a guardarlos ahí”, una situación conocida en la teoría económica como
“lock-in” (de encerrar con llave).
Los
usuarios pueden escoger y disponen de un margen de maniobra mayor. Open source
presenta, desde este punto de vista, una liberación para las empresas y sus
responsables informáticos.
OSBC http://osbc.com
Optaros http://optaros.com/
SpikeSource
http://spikesource.com/

Good, realy good info!
Posted by: Lola Mald | 2006.01.29 at 12:52