El último
episodio de Star Wars aparece ahora en miles de pantallas gigantes (3661 salas
de cine en EEUU) en más de cien países. Pero llegó primero – muy a pesar de
Hollywood – a un puñado de computadoras. El culpable, o más bien, la
herramienta que lo hizo posible, es una tecnología poco conocida pero sumamente
eficaz llamada BitTorrent. Podría trastocar nuestra manera de ver películas y
televisión.
San Francisco, California, 22.may.05
BitTorrent es un
programa de intercambio de archivos elaborado por Bram Cohen, un hacker genial
(no le disgusta compararse a Mozart) que permite bajar muy rápido archivos
pesados como pueden ser el sistema operativo Linux, juegos o películas.
El nombre da la
idea que los bits (unidad base de la digitalización) circulan de manera
torrencial, lo cual corresponde más o menos a la realidad.
El programa
transforma un archivo en “picadillo” (hash) de un cuarto o una mitad de
megabyte. Cada uno tiene una parcela del archivo original y la dirección de un
servidor (tracker) para seguir la pista de los fragmentos que circulan de
manera desordenada por la red. Basta después con poner esta información
(llamada “torrente”) en un sitio web para que otros puedan reunirse y bajarla
según un protocolo P2P (de par a par).
La originalidad
de BitTorrent (en oposición a programas populares para el intercambio de
archivos musicales como Kazaa o Gnutella) es que cualquier persona que baje un
archivo debe transformarse en fuente (seed) y poner su capacidad de subir
información a disposición de los de más. Según Wikipedia.org (no aparece la
definición en el sitio en español todavía): “cada par aprovecha las mejores
conexiones para encontrar los fragmentos que le hacen falta a la vez que
comparte su conexión para subir los fragmentos que ya tiene”.
La consecuencia
técnica es obvia: mientras más gente baja el archivo, más capacidad de acceso
hay. Resuelve el mayor problema de distribución por la internet en la cual
cuando algo tiene éxito el servidor solicitado no puede satisfacer la demanda y
se paraliza.
Socialmente,
resuelve el principal problema de cualquier cooperación que suele perder
eficacia por culpa de las “sanguijuelas”, aquellas personas más dispuestas a
recibir que a dar. La fórmula preferida de Bram Cohen es “Dé y recibirás”.
El éxito de
BitTorrent es considerable. El año pasado un estudio de la empresa británica
CacheLogic.com estimó que ocupaba una tercera parte del tráfico de la internet.
No confirmada por otros esta cifra es probablemente exagerada. Pero en enero Wired
Magazine dijo que 20 millones de personas habían bajado el programa y que
serían 40 millones en el 2006.
Esta cifra podría
crecer de manera más rápida todavía debido a una nueva versión salida a
mediados de mayo que elimina los trackers y vuelve más fácil el uso de la
tecnología.
La Motion Picture
Association of America (MPAA), representante de la industria cinematográfica,
pelea duro contra BitTorrent y consiguió el cierre de sitios que brindaban
información sobre los archivos disponibles en varios países y en particular en
Gran Bretaña y Australia donde el programa es el más popular.
“Debemos detener
esos ladrones de la internet”, declaró en ocasión de la salida de “La revancha
de los Sith”.
Parar a
BitTorrent podría resultar difícil en EEUU en la medida en la cual también sirve
para muchas actividades legítimas, entre otras la distribución del sistema
operativo Linux.
Algunas voces ya
están sugiriendo que en vez de combatirlo, Hollywood debería adoptar a
BitTorrent debido a su gran eficacia en la distribución de películas y videos.
De hecho, es
mucho más que una simple tecnología de distribución. Permite la circulación de
obras integrales o de fragmentos y aumenta así la capacidad de los usuarios de
ver lo que quieren en el momento que mejor les conviene. Algo similar a la
manera en la cual los blogs o el sistema de sindicación RSS permiten acceder a
la información de manera más modular.
Mientras tanto,
la MPAA se va a ver en apuros para convencer que BitTorrent ha hecho mucho daño
a “La venganza de los Sith” la cual rompió varios récords de ingresos en sus
primeros días de difusión.
La página de Bram
Cohen http://bitconjurer.org/
BitTorrent http://www.bittorrent.com/
Wikipedia http://en.wikipedia.org/wiki/Bittorrentb
Artículo de Wired http://www.wired.com/wired/archive/13.01/bittorrent.html

Apreciable Maestro: Tengo un portal electrónico www.alianzatex.com con residencia en la Ciudad de Texcoco, Estado de México, México, y deseo me conceda la gracia de poder reproducir en el Portal los artículos que Usted escribe y que publica El País, o si Usted me lo permite los tomo de su página. En espera de sus amables comentarios, me repito a sus ordenes. Nicolás Maldonado Meraz.
Posted by: Nicolás Maldonado Meraz | 2006.02.16 at 09:47